#ViernesRetro: Metroid Fusion

Lo mejor del universo de Samus para llevar


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Recientemente, la palabra Metroid ha aparecido repetidamente en los motores de búsqueda de cuanta plataforma conocemos. No es para menos, pues hace una semana se estrenó Metroid Dread y está dando mucho de qué hablar. Una de las cosas que se han mencionado es que se trata de una secuela directa del juego que hoy nos ocupa y que es un proyecto que se quedó en el tintero por mucho tiempo. Parece que, como el buen vino, esta nueva entrega se puso a añejar en las barricas de Mercury Steam y de Nintendo EPD, y el resultado es una genialidad de la que hablaremos en este espacio por ahí del año 2040.

Un título con un gran peso sobre los hombros

Cuando arranca Metroid Fusion, una de las primeras pantallas muestra la leyenda “Metroid 4”. Recuerdo que la primera vez que la vi, enseguida pensé: “este juego debe ser excelente, porque es el sucesor del que para mí es el mejor Metroid de la historia.” Recordé el curioso caso de Majora’s Mask, que de alguna manera vivió bajo la sombra de Ocarina of Time hasta que muchos nos dimos cuenta de que es un platillo que debe comerse en otra mesa y juzgarse con otros ojos. Con mente abierta y sabiendo que definitivamente estaba frente a un título de muy alta calidad, me dispuse a emprender esta nueva aventura de la mano de la cazarrecompensas más famosa de la industria.

Es complicado ser el sucesor de una obra maestra, por lo que el Departamento de Investigación y Desarrollo No. 1 de Nintendo puso todo su empeño en crear una experiencia que se sintiera como algo nuevo, para lo cual extrañamente se apoyó más en la narrativa que en el gameplay. Es decir, con la excepción de un pequeño gran detalle, las mecánicas de juego son prácticamente las mismas que las de la entrega de Super Nintendo, pues si en algo se especializan los de Kioto es en regalarnos versiones refinadas de sus proyectos, casi siempre con resultados favorables.

El Super Nintendo portátil

El Game Boy Advance y el Nintendo GameCube fueron los abanderados de esa generación. La portátil logró tener un catálogo bastante nutrido de buenos títulos y representó dignamente al último eslabón de la estirpe Game Boy. Metroid brilló por su ausencia en la generación del Nintendo 64, por lo que su regreso debía ser espectacular y el mejor alojamiento que pudo tener fue el de la consola de bolsillo. Así, se convirtió en la segunda entrega portátil de la saga.

Desde las primeras cinemáticas que plantean la historia me di cuenta de que me encontraba con una versión muy colorida y caricaturizada de Metroid. Samus fue enviada a una misión especial y resultó infectada por el parásito X (no es que no sea importante, sino que así se llama). La infección afectó el sistema nervioso central de la heroína y se optó por elaborar una vacuna usando como materia prima las células de aquel legendario Metroid que Aran rescató al final de Metroid 2: Return of Samus en el Game Boy. Con esta vacuna, Samus adquirió la habilidad de absorber núcleos del parásito X, los cuales le sirven como alimento, pero también adquirió la vulnerabilidad al frío que caracteriza a las criaturas que dan nombre al juego.

Hablando del nombre, Fusion se refiere a que el famoso parásito X (eso suena paradójico, lo sé) afecta de tal manera a Samus que es imposible retirar de su cuerpo algunas partes de su traje. Literalmente, el parásito se fusiona hasta el tuétano con la protagonista. La cosa no para ahí, ya que se descubre que el bicho puede replicar la apariencia física y cualidades de su hospedero, de modo que por ahí anda una cosa llamada SA-X, que es uno de estos parásitos imitando a Samus y que cuenta con todas sus habilidades.

Los cambios no sólo se han dado en el exterior de Samus
Los cambios no sólo se han dado en el exterior de Samus

Después del exquisito gameplay de Super Metroid, ¿cómo se siente Fusion?

La movilidad de Samus es muy buena y se siente cómoda, aunque no es tan fluida como en el Super Nintendo. Sin embargo, cuenta con una habilidad que es uno de los más grandes aciertos del juego: se puede colgar de las orillas. Puede sonar muy vano o ridículo, pero ese detalle abre el abanico de diseño de niveles en cosas tan simples como eliminar la desesperación que se siente cuando te es imposible alcanzar ciertas plataformas. Emulando a Ryu Hayabusa, Samus puede subir o bajar sobre ciertas paredes o colgarse de algunos techos para alcanzar el otro lado. Esta característica también favorece la diversidad de niveles y con ella se reemplaza al Grappling Hook de la entrega anterior.

Otra adición importante que distingue a Metroid Fusion del resto de la saga es la inclusión de Cuartos de Navegación en los que Samus recibe instrucciones y una marca en el mapa que indica qué camino debe tomar. En este sentido, Metroid Fusion es más lineal y, como lo mencioné, buscó enfocarse en contar la historia y llevarnos de la mano más que en la exploración, como sucedió en la primera y en la tercera parte. En un primer momento esto pudiera verse como una desventaja, pero está tan bien implementado que no lo extrañas tanto. Conducir a Samus a través de todas las áreas, eliminando a los enemigos y a los jefes mientras te abasteces de diferentes aditamentos es muy divertido. Especialmente los disparos te dan una sensación muy gratificante, al tiempo que absorbes a los parásitos X que van apareciendo.

Habiendo un énfasis en la narrativa, era necesario más texto a lo largo de la aventura, por lo que los desarrolladores decidieron incluirlo en los numerosos viajes en elevador de Samus. Me gustó mucho tener la opción de seguir la historia de este modo y no perder el hilo, cosa que me pasa muy seguido. Gran parte de estos acontecimientos se descubren por medio de la computadora en los Cuartos de Navegación, cuyo nombre hace alusión a Adam Malkovich, el mentor de Samus. Si recuerdas, pudimos conocer más de ese personaje en el repudiado Metroid: Other M de Wii. Además de los de navegación, existen Cuartos de Datos en los que se pueden descargar habilidades y algunos otros de recarga en los que se pueden recuperar los niveles de energía y las municiones.

Estas breves reflexiones nos permiten conocer más a Samus
Estas breves reflexiones nos permiten conocer más a Samus

El misterioso doppelganger

Es una fórmula que ha sido utilizada en repetidas ocasiones por Nintendo en sus franquicias, pero lo curioso es que siempre funciona. El SA-X y Samus tienen varios encuentros durante el juego y poco a poco se va revelando de qué va ese extraño ser que, dicho sea de paso, se asemeja mucho al modelo de Super Metroid. Es un rival muy poderoso que la cazarrecompensas no puede enfrentar de buenas a primeras, sino que tiene que incrementar su arsenal y conseguir accesorios que le permitan ingresar en nuevas áreas y tener más oportunidades de defenderse.

La existencia de este alter ego junto con la terrible infección que aqueja a Samus son los 2 puntos principales sobre los que se desarrollan las acciones y se siente cierta intranquilidad al ver que nuestra heroína parece tener daños irreversibles en su cuerpo. Se trata de heridas de guerra que pueden sanar, pero que jamás se quitan del todo. La buena noticia es que ahora existe Metroid Dread, que es una secuela directa de Fusion, en donde seguramente podremos desenrollar un poco más la trama. Si estás en las primeras horas del juego, la recomendación es que te alejes lo más posible de Dark Samus (no se llama así, pero se oye mucho mejor que SA-X), ya que enfrentarte con ella en ese punto conducirá a una penosa derrota.

Un encuentro inevitable
Un encuentro inevitable

¿En dónde puedo jugarlo actualmente?

  • Game Boy Advance
  • Wii U ($98.99 MXN)
  • Nintendo 3DS (si fuiste parte del Programa Embajador)

Curiosidades

  • Metroid Fusion salió al mismo tiempo que Metroid Prime, su hermano mayor de GameCube.
  • Al terminar Metroid Fusion, puedes conectar tu Game Boy Advance al GameCube y desbloquear una versión emulada de Metroid de NES.

Metroid Fusion es una experiencia de lo más agradable. No tuve la oportunidad de jugarlo mucho en Game Boy Advance, pero en la GamePad del Wii U se disfruta mucho también. Al principio pensé que el marcado énfasis en la historia sería perjudicial, pero pronto descubrí que simplemente se trataba de una forma diferente de presentarle al jugador los acontecimientos y de involucrarlo más con el personaje principal. Si eres fan de Samus Aran, por ningún motivo puedes dejar de jugar Metroid Fusion, sobre todo en estos tiempos en los que la franquicia está en boca de todos por la reciente salida de Metroid Dread. Espero tus comentarios y nos leemos en el próximo #ViernesRetro.

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